La DO Utiel-Requena pone en valor a sus viñerones, figuras que representan una nueva forma de entender la vitivinicultura desde el respeto, la autenticidad y la sostenibilidad.

La Denominación de Origen Utiel-Requena continúa avanzando en su apuesta por una viticultura comprometida con el territorio, reconociendo a través de la figura del Viñerón DO Utiel-Requena a profesionales que entienden el vino como una extensión de su forma de vida.
Uno de esos proyectos es Vinea Clausa, liderado por Héctor Monteagudo, viñerón inscrito en este nuevo registro impulsado por el Consejo Regulador. En su caso, el respeto al medioambiente, la recuperación de variedades autóctonas y una vinificación mínima e íntegra marcan el camino. Su filosofía resume bien el espíritu que busca esta distinción: autenticidad, coherencia y vínculo con el origen.
“Viñerón no es solo un sello, es una actitud. Una forma de estar en el campo, en la bodega y en el mercado”, afirma Monteagudo.
Junto a Vinea Clausa, otros ocho proyectos han sido ya reconocidos bajo este sello, formando una red de iniciativas que abordan la viticultura con una mirada integral: desde la sostenibilidad en el viñedo hasta la calidad y trazabilidad del vino que llega al consumidor.
El distintivo Viñerón DO Utiel-Requena es también un paso adelante en el relato colectivo de esta Denominación, que quiere reforzar los valores que la definen: el compromiso con el territorio, la singularidad de sus suelos y variedades, y la pasión de quienes dedican su vida al vino.
Los primeros vinos con esta nueva distinción llegarán al mercado próximamente, con la cosecha 2024, como garantía de origen, conciencia y excelencia.

Distintivo Viñerón D.O. Utiel-Requena, impreso en las contraetiquetas de nuestra botellas

